sábado, 29 de junio de 2013

Jornada 22: Embalse de Entrepeñas y Embalse de San Juan 29-06-2013

Lugar: Entrepeñas y San Juan

Fecha: 29 de Junio del 2013

Miembros: Alejandro, Alex, Eugenio y Pepe (Entrepeñas), Alfonso y Javi (San Juan)

Descripción (Entrepeñas):

Alejandro, Eugenio, Pepe y yo fuimos los atrevidos para dirigirnos al complicado embalse de Entrepeñas.

Mientras que Pepe y yo lo intentaríamos desde embarcación, Alejandro y Eugenio lo intentarían desde la orilla, quedándose Alejandro con la técnica del pez vivo.

Llegamos a nuestro destino sobre las 7:00 de la mañana y el día, en cuanto a temperatura, empezaba bastante fresquito, no hacía ni gota de calor. Uge no tardó en empezar a patear orilla y Alejandro también estaba ya preparado mientras Pepe y yo montábamos la barca para disponernos a pescar.

Ya con la jornada empezada por todos, empezamos a buscar de todo: black bass, lucios y luciopercas.

El tiempo pasaba y no solo no obteníamos picadas, si no que los peces ni siquiera se veían, alguna esporádica carpa saltaba de vez en cuando, pero más allá de eso nada.

Nos dio rápidamente el mediodía y ni rastro de nada, ninguna de las tres especies quería dejarse ver…

Con la moral por los suelos (a pesar de que sabíamos de la dificultad de este embalse) y pensando que ya no podía ir peor, empezó a llegar gente y barcas. La gente no paraba de hacer ruido con lo que la dificultad para pescar algún ejemplar aumentaba considerablemente. Las barcas, por su parte no tenían ninguna educación ni consideración con nosotros ya que pasaban a altas velocidades a 10 metros aproximadamente de nosotros, con el correspondiente ruido y oleaje posterior.


Mientras Alejandro y Uge nos comentaban que todo seguía igual que al principio, nos dirigimos a una pequeña recula cerca del inicio, donde Pepe y yo, acompañado de Uge por la orilla intentamos capturar algún bichito antes de enfilar al coche, pero no hubo suerte y el bolo que nos comimos los cuatro fue inevitable…

La conclusión a la que llegamos es que el ruido de la gente y el constante revuelo que armaban las barcas sumados a la presión de este embalse hacía que los peces no estuvieran concentrados en esta zona alejándose hacia zonas más tranquilas del embalse…

Alex

Descripción (San Juan):

Hoy necesitábamos un destino cercano, ya que antes del medio día teníamos que estar en casa, así que no pudimos ir con los demás a un sitio más lejano. De este modo, avisamos al tío de Javi y a sus primas, para que viniesen con nosotros al embalse de San Juan.

La familia de Javi se quedó al lado del coche a probar suerte con los ciprínidos, mientras que Javi y yo echamos el pato al agua. El a spinning tras los verdes, y yo a mosca tras los tiburones de agua dulce.

Nada más empezar, un barbo subió a la mosca que le ofrecí, pero no llegué a clavarlo. Al rato me junté con Javi, que no tenía noticias de sus amiguitos. Pateamos un rato la orilla juntos, donde se veían un montón de barbos afanados en sus tareas y sin intención de alegrarme el día. Pero en un recoveco, donde había unos cuantos, uno decidió darme una oportunidad, oportunidad que no desaproveché esta vez.


Seguíamos probando suerte, yo fallando picadas y perdiendo peces, y Javi sin tener la mínima oportunidad. Llegamos a una recula inmensa, que Javi prefirió cruzarla sin lanzar. Pero yo la recorrí entera, sacando un black bass de algo menos de medio kilo con mi mosquita talismán. Lástima que la cámara estuviese en el pato de Javi…

Cuando me volví a juntar con él, llegamos a una zona donde los barbos estaban de mi parte, y en tres o cuatro lances conseguí tres peces, siendo uno de ellos el nuevo récord de este año, con un peso de 840 g. ¡A ver si se sigue superando!


El resto de la mañana fue bastante entretenida para mí, ya que cada pocos lances un barbo subía a tomar la mosca, dándome esas buenas peleas que ofrecen. Obviamente, no saqué todos los peces que comían la mosca que tenía al final de la línea, pero si tuve la posibilidad de seguir aumentando el número de capturas ese día, llegando a ser el día que más barbos he pescado con la cola de rata en el poco tiempo que llevo con esta técnica, con un total de 6 o 7 ejemplares.


Javi por su lado, no tuvo oportunidad con los basses, por lo que se zampó el inevitable bolo, pero se animó a probar suerte con la cola de rata el próximo día que vayamos desde pato, viendo el éxito que tuve yo. Por su lado, el tío de Javi sacó un barbo a fondo, y después de recoger todo, allá sobre las 12 y media, todos de vuelta a casa. ¡Hasta la próxima!

Un saludo.

Alfonso

Vídeo de la jornada (San Juan):

video

viernes, 28 de junio de 2013

Jornada 21: Embalse de Picadas 27-06-2013

Lugar: Picadas

Fecha: 27 de Junio del 2013

Miembros: Alfonso y Javi

Descripción:

El día se presentaba inquietante, ya que no teníamos ninguna noticia sobre el embalse desde el año pasado, pero lo importante era quitarse el mono.

Solamente fuimos Javi y yo, ya que los demás miembros estaban ocupados con sus labores. El destino era el bonito y complicado embalse de Picadas. Partimos de casa a las 12:30, cuando Javi volvió del médico, y nos dirigimos a Alcorcón a comer, para desde allí, poner rumbo al embalse.

Ya en la orilla del pantano, nos pusimos a montar los patos y las cañas. Yo antes de echar el pato al agua, me puse a tentar con la cola de rata a los barbos que se veían por la zona, pero sin suerte. En cambio, un pequeño bass si sucumbió a la mosca, quitándome el temido bolo.

Ya en el agua, cerca de unos árboles sumergidos, saqué otro bass, algo más grande pero también ridículo, esta vez con la caña de spinning.

Seguimos y seguimos recorriendo el embalse, y ni noticias de los basses que buscábamos, por lo que decidí ponerme de nuevo con los barbos aunque fuese para seguir practicando en los lances.

Al cabo de un buen rato, tuve una picada muy limpia, que conseguí clavar, y después de pelear un rato conseguí sacar un bonito barbo. Parecía que había encontrado la mosca del día, ya que después de un rato, otro barbo subió franco a tragársela, pero tuve la mala suerte de que en lugar de dirigirse hacia el centro del embalse como el anterior, se dirigió hacia un árbol sumergido, haciéndome perder la única mosca que me quedaba en la caja de ese modelo.

El resto de la tarde pasó prácticamente igual. Conseguí alguna picada más, pero sin ser capaz de traerlos al pato, mientras que Javi, en un intento desesperado de quitarse el bolo, consiguió sacar un diablillo verde de la talla media del día.

Y con esto, después de recoger todo, pusimos rumbo a casa a ver el sufrido partido de España contra Italia. ¿Ganaremos la final?

Un saludo.

Alfonso

lunes, 24 de junio de 2013

Jornada 20: Embalse de Cijara 22-06-2013

Lugar: Cijara

Fecha: 22 de Junio del 2013

Miembros: Alejandro, Alex, Alfonso, Eugenio y Pepe

Descripción:

Ya estamos en la vigésima salida del año y tras un tiempo sin ir de pesca no podía fallar en el único día del que disponía.

Nos dirigimos al embalse de Cijara Alejandro, Alfonso, Eugenio, Pepe y yo para ver si los basses se dejaban ver, aunque íbamos más que mosqueados debido a las bajas temperaturas de la semana y a la gran luna llena que había predominado durante toda la noche.

Llegamos a la zona elegida sobre las 7.30 de la mañana habiendo amanecido prácticamente el día y nuestras esperanzas pegaron un bajón considerable ya que había más gente que en la guerra. Al preguntar a algunos de los pescadores nos dijeron que justo ese día era el campeonato provincial de Castilla La Mancha.

Tras pensarnos seriamente el cambiar de zona, finalmente continuamos en esta misma y nos dispusimos a comenzar la jornada, siendo previsores frente al calor que iba a pegar durante el día.


Habiendo empezado nos dimos cuenta de que los diablillos no iban a estar por la labor de darnos alegrías ya que no se veía ningún pez por la orilla, a excepción de los miles de alburnos y alevines, como viene siendo costumbre por estas aguas.

Pasaba el tiempo y ninguno de nosotros teníamos ni siquiera una simple picada, aunque al parecer no éramos los únicos, ya que la gente del concurso tampoco los olían.

Caminábamos y caminábamos sin obtener recompensa, excepto Pepe que consiguió capturar un pequeño ejemplar de pez gato. No era lo mismo que un “bocagrande”, pero al menos había visto algún pez y se había quitado el bolo.


Nos dieron las 14:00 y llegamos a una zona donde difícilmente podíamos avanzar ya que predominaban cortados y rocas altas, así que todos nos quedamos un rato en dicha zona tentando a los basses excepto Alfonso, que decidió probar suerte por los cortados.


Ya cansados de tanta apatía por parte de los peces decidimos poner rumbo hacia el coche pensando en toda la caminata que nos quedaba por recorrer, cuando en ese momento mi móvil comenzaba a sonar y Alfonso me comentaba que un buen lucio de aproximadamente 5 kg se le acababa de desclavar justo en la orilla. Al escuchar esto, lo primero que pensamos es que podía ser casualidad así que continuamos nuestro trayecto de vuelta.

No más de 15 minutos tardó mi teléfono en volver a sonar con el nombre de Alfonso en la pantalla. Otro lucio había seguido su señuelo hasta sus pies sin llegar a clavarse. En ese mismo instante Uge y yo decidimos hacer el cabra también por los cortados, mientras que Alejandro y Pepe no quisieron arriesgarse y se fueron lentamente de vuelta. Alfonso había hecho abrir de nuevo nuestras opciones.

Cambio de estrategia y nuevo montaje para tentar a los esox. Llegué a la zona donde se encontraba Alfonso y me di cuenta de que llegué solo ya que tras pegar unos gritos Uge estaba peleándose con un lucio que le había partido dos veces…

Avanzando ya los tres juntos fui yo el que desde lo alto de una roca vi seguir a mi señuelo otro ejemplar de lucio y tras intentarlo algunas veces más finalmente conseguí clavarle y pelear con él un tiempo hasta que se rindió e hizo que pudiera quitarme el bolo. Un luciete de 1.670 kg.


Al fin se dejaban ver los peces, así que nuestra aventura continuó a través de los cortados.

De nuevo Alfonso avistó otro ejemplar de lucio que en cada lance seguía su señuelo sin decantarse finalmente por él. Uge, a su vez, también lo intentaba pero el resultado era el mismo, no llegaba a concretar la picada.

Mientras se quedaban tentando a ese lucio avistado yo continué mi andadura y a no más de 100 metros de ellos… ZAS!, otra buena picada. Al no estar mis compis disponibles tuve que sacarlo y realizarle la foto correspondiente como pude. Finalmente dio un peso de 2.490 kg y tras su oxigenación fue devuelto al agua nuevamente para el disfrute de otros pescadores.


Tras esta captura, viendo que cada vez se andaba peor y que el calor nos lo ponía aún más difícil, decidimos, ahora sí, poner rumbo hacia el coche.

En este tramo, el calor hizo que Alfonso tuviera que meterse un poco en el agua ya que un pequeño mareo estaba haciendo acto de presencia en él.

Durante el trayecto de vuelta nos encontramos con Alejandro y Pepe y, para nuestra sorpresa, un bass se dejó ver por parte de Alejandro, dando un peso de 400 g. Tras la foto, el pez fue devuelto al agua sin sufrir daño alguno, como viene siendo habitual en nuestro club.


Por desgracia, finalmente Alfonso y Eugenio no consiguieron quitarse el bolo, los peces no suelen dar segundas oportunidades…

Después del interminable camino de vuelta llegamos por fin al coche para tomarnos los correspondientes refrigerios, reponer fuerzas y afrontar las 3 horas de viaje que nos esperaban hasta nuestras casas, no sin antes tomar unas buenas rubitas por el camino, como ya es tradición.


Alex

lunes, 17 de junio de 2013

Jornada 19: Embalse de San Juan 15-06-2013

Lugar: San Juan

Fecha: 15 de Junio del 2013

Miembros: Alejandro, Alfonso, Eugenio y Pepe

Descripción:

Como ya es costumbre, empezamos esta nueva jornada con el consiguiente madrugón para afrontar lo que parecía que iba a ser un buen día de pesca. En esta ocasión decidimos Alfonso, Eugenio, Pepe y yo desplazarnos nuevamente al embalse de San Juan, después de ver los resultados de Jose en su anterior jornada. Nuestra intención era volvernos sobre el mediodía ya que algunos miembros del grupo tenían asuntos que atender.

Llegamos a la zona elegida a las 7:30 aproximadamente y pudimos comprobar que el embalse no iba a ser tan fácil de pescarlo como parecía.


Sobre las 8:15 aproximadamente fue Uge el que dio con la clave para sacar el primer bass de la mañana, con un peso de 400 g aproximadamente.


Tras esto, tuvimos que esperar un buen rato para que fuéramos testigos de la segunda picada del día, otra vez de Uge, y esta vez con un peso que rondaba los 500 g.


Seguíamos nuestra jornada intentando localizar a los peces pero no lográbamos ni verlos. Lo que si podía observarse era una inmensa cantidad de barbos por lo que Alfonso decidió tentarlos con la técnica de la cola de rata, sin mucho éxito ya que, aunque tuvo varias picadas, no fue capaz de materializarlas.


Mientras esto ocurría, fue Pepe el que se quitó el bolo con un buen bass de cerca de 800 g. Yo mientras tanto seguía como un mero espectador, haciendo senderismo más que pescando.


El embalse continuaba en sus niveles más altos de agua, lo que nos dificultaba bastante el trayecto por la orilla, y conforme avanzaba la mañana iban llegando bañistas y más bañistas dadas las temperaturas ideales que había.


En nuestro trayecto, y debido al calor, también vimos una cantidad de culebras no habitual en otros días tal como pudo corroborar Uge con esta fotito.


Viendo que se acercaba el mediodía y que la cosa no tenía pinta de mejorar, decidimos poner rumbo al coche mientras Alfonso, en un intento desesperado por quitarse el bolo protagonizó la anécdota curiosa de la jornada, consiguiendo sacar un bass de “juguete” con una mosca.


Llegamos al coche, tomamos el tentempié correspondiente y nos dirigimos hacia nuestras casas con un amargo sabor de boca ya que no sabíamos dónde podían haberse metido los peces…


Alejandro

martes, 4 de junio de 2013

Jornada 18: Embalse de San Juan 03-06-2013

Lugar: San Juan

Fecha: 03 de Junio del 2013

Miembros: Jose

Descripción:

Bueno, pues en vista de que hacía tanto tiempo que no iba de pesca y no tenía a ningún compañero a mi alcance para que me acompañara, decidí irme solo.

Salí de casa alrededor de las 7:30 con dirección al embalse de San Juan y sobre las 8:30 ya estaba en el agua.

El día parecía acompañar y así fue ya que al cuarto lance saqué mi primer bass con un peso de 860 g.


La jornada pintaba bien, aunque después de esta captura estuve como una hora sin volver a tener noticias de los peces, hasta que llegué a una zona en la que parece ser que estaban todos reunidos.

Mi segundo bass dio un peso de 1.290 kg, al que también le tuve que sacar otro anzuelo que tenía clavado en el estómago con un cangrejo, pero que volvió al agua aparentemente sin problemas.


Seguidamente avisté algunos más que estaban merodeando por allí así que insistiendo e insistiendo logré sacar otro de 1 kg de peso y una raspilla a la cual ni pesé.


Continué pescando y tuve tres picadas, las cuales no logré sacar, pero bueno, yo ya estaba conforme así que decidí darme la vuelta y de camino no podía faltar lo de siempre por estas fechas… una parejita de nudistas… Yendo a lo mío me puse allí cerquita a lanzar logrando sacar otro bass con un peso de 1.020 kg.


Ya con esto decidí dar por terminada la jornada y dirigirme al coche, pero desde lo alto de una roca vi algo que brillaba en el agua, lancé y efectivamente allí estaba, otro bonito bass de 980 g.

Ahora sí, ya cansado, me di por satisfecho y cogí el caminito hacía el coche hasta el próximo día...

Jose

lunes, 3 de junio de 2013

Jornada 17: Embalse de San Juan 01-06-2013

Lugar: San Juan

Fecha: 01 de Junio del 2013

Miembros: Alfonso, Eugenio y Pepe

Descripción:

¡¡Por fin!! Por fin podía volver a ir a pescar, después de un largo tiempo apartado de mi afición debido a los estudios y a la climatología. En esta ocasión, los "valientes" fuimos Pepe, Uje y yo, puesto que los demás integrantes del grupo tenían varios asuntos que les impedían acompañarnos.

El lugar elegido fue el embalse de San Juan. Después del desayuno en Navas del Rey, nos plantamos en la zona a eso de las 7:30. Aparcamos el coche y empezamos a montar las cañas. Hacía "rasquilla", pero no nos desanimó en absoluto. En cambio, el viento que soplaba si parecía que nos iba a complicar la jornada.

Yo iba con la idea de tentar tanto a los diablillos verdes a spinning como a los ciprínidos con cola de rata, por lo que deje en casa mi amada caña de un tramo para llevarme otra de dos tramos por si debía guardarla en la mochila para darle caña a los barbos. Mis compañeros me decían que no era buen día para la cola de rata, que hacía mucho viento y la cosa iba a estar "jodida". Tenían razón, más aún cuando soy un total novato en esta técnica. Pero soy más cabezón aún que novato, por lo que la cargue en la mochila.

Llegamos ya al agua, y empezamos a realizar lances a spinning, sin ver ni un solo pez debido a lo rizada que estaba el agua. Nada, ni picada. Al llegar al final de una recula, me dice Uje: "Alfon mira, barbos comiendo arriba". ¡Mierda! ¿qué hago? ¿Monto? Era muy pronto para montar y perder tiempo montando y desmontando cañas, ¿y si luego ya no hay y tengo que volver a los basses?...Pues bien, como soy tan cabezón, decido montar y no desmontar la otra caña, aunque fuese "jodido" todo el camino.

El aire me complicaba muchísimo, pero sin saber cómo, al segundo lance dejo la mosca más o menos donde debía y ¡ZAS! Clavo un barbo y empieza a correr...después de una bonita lucha...ya en la orilla, justo cuando Uje le iba a echar mano...se fue...vaya...

De este modo, mi jornada cambió, puesto que para poder tentar con éxito a los barbos, debía buscar las reculas sin viento y distanciarme sólo para evitar asustarlos. Así fue, eché a andar sólo mientras estos seguían tras los bocazas.

Después de mucho patear, el resultado era igual o peor. Clavé muchos, más que en ningún otro día con esta nueva modalidad para mí. Pero se me soltaron todos.

Al encontrarme con Pepe y Uje ya de vuelta, me explicaron que ellos no iban mucho mejor. Pepe había conseguido sacar un bass de un 1.300 kg más o menos, mientras que Uje nada.


Fuimos más o menos juntos otra vez, realizando infinidad de lances. Y nada, los peces no estaban por la labor de alegrarnos el día.


Volví a distanciarme, pensando en que en la primera recula del día, tendría posibilidades. Y así fue, después de llegar y realizar muchos lances malos, conseguí hacer uno decente, delante de un bonito barbo. Este se tiró sin pensárselo y yo clavé con firmeza. ¿Sería mi última oportunidad? No podía desaprovecharla. Y no lo hice, después de una larga lucha, conseguí doblegar al pez para que posase para todos y recompensar el gran esfuerzo que realicé ese día para seguir aprendiendo en esta modalidad. El peso que marcó fue de 750 g. Habrá más batallas.


Cuando aparecieron Uje y Pepe, traían noticias. Pepe estaba hecho polvo, después de una dura semana que terminaba con una dura también jornada de pesca. Uje, por su parte, también evitó el bolo. ¡Y por partida doble! Sacó dos bonitos basses, uno de 850 g por cansino, y otro por el buen pescador que es, con un peso de 1.150 kg.


Y con esto, volvimos al coche, guardamos los bártulos y nos dirigimos al bar, que nos gusta casi tanto como la pesca y se nos da bastante mejor. Ahí pillamos siempre, jejeje.

Un saludo y espero estar pronto escribiendo por aquí.

Alfonso