sábado, 31 de marzo de 2012

Jornada 8: Embalse de García De Sola 31-03-2012

Lugar: García De Sola

Fecha: 31 de Marzo del 2012

Miembros: Alejandro, Alex, Javi, Jose y Juanmi

Descripción:


¿Estarían los basses anidando ya por las orillas? Esa fue nuestra pregunta durante toda la semana antes de dirigirnos de nuevo al García De Sola para comprobarlo.

No había amanecido el día cuando aparcamos el coche y empezamos a preparar las cañas para comenzar la marcha. Con todo montado, fuimos Eugenio (compañero nuestro), Jose y yo quienes empezaron probando suerte. Al no haber amanecido todavía del todo no podíamos ver si los peces se encontraban por las orillas.

Segundo lance y Jose clava un bass, bastante grande al parecer pero que en medio de la lucha se desclava y vuelve a su hogar. No empezaba mal el día…

Seguidamente Eugenio fue el que al lanzar prácticamente a la orilla de enfrente en una recula clavó otro pez, pero sin llegar a verlo se le escapó.

Pasados unos minutos descendieron el resto del grupo: Alejandro, Javi, Juanmi, Paco (tío de Javi), Miriam y Sandra (hijas de Paco).

Fue seguir avanzando y vimos el primer pez de la mañana fuera del agua. En este caso un lucio de 1.020 kg sacado por Paco.

En este punto Jose se quedó rezagado, avanzando y pescando más lentamente la zona, en parte por un dolor en la espalda que le impedía seguir el ritmo y Paco se quedó fijo en un sitio del principio. Los demás seguimos avanzando y tras llegar a una recula bastante buena Sandra sacó un luciete de 1.180 kg que su esfuerzo le costó.

Proseguimos con los lances en esa recula ya que parecía que iba a dar buenos resultados aunque no fuera de los esperados basses. Efectivamente los dio. Eugenio logró dos capturas, ambas de lucio, uno de 760 g y otro un poquito más grande, 1.120 kg.

De momento no eran los miembros de LucioBass los encargados de sacar peces, y si nuestros compañeros, pero poco después siguiendo orilla adelante fue Javi el que abrió la lata con un preciado bass de 680 g. Costó trabajo su localización, pero ya dimos con ellos.



Apenas 10 metros fue lo que seguimos avanzando cuando Javi volvió a demostrar que los basses también tenían hambre. Esta vez logró una captura mayor, 940 g.



Después de estas dos capturas, todos dudábamos de qué tentar, si los basses o los lucios. Yo decidí ir alternando, al igual que la mayoría del grupo. Fui yo el que sacó el siguiente pez. Un bass de 350 g que a simple vista parecía ser más pesado.



En este momento parecía que los basses iban activándose más que los lucios, aunque la temperatura del agua no era muy elevada con este tiempo tan nublado que nos acompañó hasta bastante avanzada la jornada. Teníamos la incertidumbre de cómo le iría a Jose y a Paco… Más tarde lo sabríamos.

Antes de llegar al final de la zona Eugenio avistó un black bass en una recula poco profunda (no más de 2 metros de profundidad) y fue Juanmi el que le engañó. ¿Su peso? 960 g. Evidentemente fue devuelto al agua tras su respectiva foto.



Ya en el final fue Miriam quien sacó un bonito bass de 1 kg de peso. ¡Que cara de alegría tenia!



De vuelta, se siguieron sacando peces. Juanmi y Eugenio fueron los afortunados con dos basses de 820 g y 680 g.



No fueron solo ellos porque antes de encontrarnos con Paco en el coche (el cual no había sacado nada nuevo), Alejandro consiguió quitarse el bolo también, pero en este caso con un lucio de 1.040 kg.



Tiempo muerto, descanso y una buena comida antes de empezar la recta final de la jornada. El tiempo desde el mediodía fue muy soleado y sin aire. De Jose aún no teníamos noticias, ¿Qué resultados estaría teniendo?

Ya con el estomago lleno, nos dividimos. Todos menos Jose y Paco decidimos ir para la orilla izquierda del coche pero Eugenio, Javi y sus primas se fueron por una de ellas y Alejandro, Juanmi y yo por la de enfrente. A grandes rasgos, la orilla pateada por Javi y compañía parecía ser de basses mientras que la pateada por mi grupo era de lucios ya que avistamos muchos de ellos por la orilla, de dos en dos, de cuatro en cuatro...

Pero para sorpresa nuestra Juanmi demostró que también había basses entre las afiladas rocas. Dos buenos bichos (los más grandes del día) de 1.260 kg y 1.220 kg.



Nada más por nuestra parte, quitando la cantidad de lucios que avistamos.

Por la otra orilla nada de sorpresas. Se vieron basses, y eso fue lo que sacaron, tanto Eugenio como Javi, 6 entre los dos que no pudieron pesar ya que el pesador lo llevábamos nosotros, pero que estarían entre los 600 g y 1 kg de peso.



Ya reagrupados todos al final en el coche nos encontramos con Jose, cuyo resultado fue un trabajado lucio de aproximadamente 2 kg.

En definitiva, una jornada completita, ya que nadie se fue sin pescar nada, pero que, debido a la temperatura del agua y al tiempo, los basses no estaban como esperábamos. ¿Estarán anidando por las orillas la próxima vez? Tendremos que averiguarlo…

Alex

martes, 27 de marzo de 2012

Jornada 7: Río Tajo 24-03-2012

Lugar: Río Tajo

Fecha: 24 de Marzo del 2012

Miembros: Alejandro, Alex, Juanmi y Pepe

Descripción:

8 de la mañana. A la vista una larga cuesta. Así comenzaba una jornada de pesca que se presentaba intrigante, en busca de las preciadas luciopercas. Una vez descendida la tan temible cuesta, dirigiéndonos a la zona en la cual solíamos empezar, Pepe avistó una zona que le parecía muy adecuada para empezar la mañana. Sin embargo, decidimos continuar la marcha (¡¡¡ maldito momento !!!) y esta decisión marcó el desarrollo de toda la jornada…

Una vez dispuestos a lo largo de la orilla, todos repetíamos el mismo proceso: lanza y recoge. Aunque la mayoría de las veces, sobre todo para Alejandro y para mí, este proceso se alargaba más de lo deseado: lanza, recoge, engancha, pierde y monta.

En estas condiciones nos encontrábamos cuando la caña de Pepe comenzó a arquearse. Acto seguido un “bocagrande” se dejó ver por la superficie. 1.250 kg. de pez. Empezaba bien el día, al menos para Pepe.


Esta captura subió el ánimo del resto de grupo, pero de momento siempre se acababa con el mismo resultado: lanza y recoge (engancha, pierde y monta).

Viendo que las ansiadas percas seguían sin aparecer decidimos avanzar andando un poco más. Menos enganches, eso sí, pero los peces seguían sin aparecer. De nuevo la caña de Pepe se arqueó. El resto del grupo con mirada atenta preguntándonos para nosotros mismos “¿Cómo lo hará?”. El resultado fue una bonita lucioperca de 1.160 kg.


Sin desistir, proseguíamos con la pescata sin obtener más resultados. Otro pescador se acercó a nuestro sitio y mientras realizaba algunos lances nos comentó que había una zona en la que otros pescadores se estaban hinchando a sacar luciopercas. En ese momento Pepe dirigió una mirada acusadora al resto del grupo. Efectivamente. Era la zona que Pepe nos comentó al iniciar el día.

Hacia allí nos dirigimos. Una vez instalados, se vieron sacar varias luciopercas a nuestro alrededor. Nosotros, de momento, nada. La zona tenía muy buena pinta y Alex demostró que Pepe no se había equivocado al elegir esa zona. Hilo tensándose poco a poco, cara de asombro de Alex y… un buen cachetazo con el que consiguió su primera pieza del día. Una pieza de 1.600 kg.


En esa zona se pasó el resto del día. Los enganchones en rocas prosiguieron e incluso alguna que otra vez consiguieron sacar de sus casillas hasta al mismo Pepe, quién volvió a sacar una lucia poco después que Alex. Su peso rondaría los 1.500 kg.


Más tarde… de nuevo Pepe, ¿quién sino?, clavó algo. Por la manera de tirar sabíamos que se trataba de una lucioperca, pero, ¿sería de las grandes?. Sin apenas resistencia se iba despejando la duda. A nuestro parecer, sería del tamaño de las anteriores. Sin embargo, a medida que se aproximaba a la orilla, el carrete de Pepe comenzó a sonar. Efectivamente, el animal oponía resistencia y como prueba de ello no dejaba de salir hilo de la bobina de Pepe. Tras una intensa lucha, la perca cedió. Al verla ya sí que quedó nuestra duda despejada. 3.820 kg. pesada y al agua. Incluso a Alejandro, que se encontraba un poco más alejado del resto, se le salían los ojos de las órbitas.


Deseosos de capturar un ejemplar parecido, proseguimos con nuestros lances. El día seguía igual para Alejandro y para mí. Ambos no dejábamos de cebar con señuelos, para que luego fuesen otros los que recibiesen la recompensa… Y de nuevo Pepe. Otra nueva lucioperca, en este caso del estilo de las primeras, 1.250 kg.


Poco a poco nos dábamos cuenta de que la jornada se iba agotando, y Alejandro y yo, a pesar de haber visto unos buenos ejemplares, seguíamos ansiosos de notar al menos una picada.

Finalmente, cuando la jornada estaba a punto de concluir, una caña reflejaba el movimiento de un nuevo pez al otro lado de la línea. ¿Alejandro? ¿Yo? No. Nuestro destino estaba ya escrito. Fue Alex quien a menos de dos metros de la orilla notó la picada. En este caso el ejemplar rondaba los 1.500 kg.


Buenos dientes presentaba.


Tras esa captura decidimos poner rumbo al coche para poner fin a una jornada dispar. A la vista, una larga y escarpada cuesta...

En resumen, a pesar de los bolos que nos marcamos tanto Alejandro como yo y de las numerosas pérdidas de señuelos, resultó una jornada satisfactoria en la que se pudo ver un bonito ejemplar de bass así como el nuevo récord del club de lucioperca.

Juanmi

miércoles, 21 de marzo de 2012

Jornada 6: Embalse de García De Sola 17-03-2012

Lugar: García De Sola

Fecha: 17 de Marzo del 2012

Miembros: Alejandro, Alex, Alfonso, Javi y Pepe

Descripción:

Empezamos la jornada pensando que iba a ser un día soleado y con buena pesca de basses, pero a medida que iba avanzando la mañana el día se fue tornando propicio para la pesca del lucio, aunque eso no quita para que algún black bass descarriado entrara.

El día fue gris, alternando el aire y el frío, que influía en el agua, lo cual repercutía en la pesca, aunque el resultado fue mejor de lo esperado.

En principio nos repartimos en dos grupos compuestos por Alfonso, Javi y Eugenio (un amigo de Javi) que se fueron para la zona sur del embalse y Alex, Pepe y yo (Alejandro) que nos dirigimos a la zona norte.


Primer grupo: Cuando llegamos al pantano y montamos las cañas, hacía bastante frío. Alex, Pepe y Alejandro eligieron andar hacia el final de la recula, pero yo (Alfonso) pensé que como aún estaba el agua bastante fría estarían los peces algo más profundos, por lo que caminé hacia el final de la recula buscando cortados de mayor profundidad. Javi y su amigo Eugenio se vinieron conmigo.

Al poco rato, parecía que se me daba la razón, pues Eugenio clavó un pez, que finalmente fue un lucio de 2 kg. A los 5 minutos, mi cuñado clavó otro, en seguida vimos que era un bass pues nada más clavarse saltó, haciendo lo que nosotros llamamos "la torre". Tendría unos 600-700 g.


Seguimos caminando y en una zona con poca profundidad, mi cuñado otra vez. Y otra vez un bass. Pero un poco más grande: 1.200 kg.


Yo empezaba a impacientarme, ya que la única picada que tuve fue de un lucio y al no tener bajo (pues yo quería basses)...me cortó la línea.

Andamos mucho, pero al final decidimos darnos la vuelta y buscar al resto del grupo. Cuando por fin los alcanzamos, se levantó aire y seguía haciendo frío. No parecía que fuese a salir el sol para calentar el agua, por lo que decidí cambiar, plantar un bajo de fluorocarbono y ponerme con el lucio. ¡Y menos mal!...

Segundo grupo: Durante las primeras horas de la mañana la jornada se fue desarrollando con un ritmo lento de picadas y capturas. Únicamente fue Pepe el que consiguió tener una picada de un bass que se desclavó y se fue, pero finalmente logró su propósito y más tarde sacó uno de 1.130 kg.


También consiguió sacar un lucio del mismo peso.


Fue lo único que vimos durante el primer período, destacando los numerosos enganches y pérdidas de los aparejos correspondientes.

Tras recorrernos lo máximo de orilla posible nos dirigimos de nuevo al lugar de partida, encontrándonos con el primer grupo que venía de vuelta a juntarse con nosotros.


Estuvimos los 6 pescando la misma orilla de vuelta y Javi avistó un par de lucios siguiendo a sus señuelos. Tras intentarlo durante varios lances finalmente consiguió clavar uno de aproximadamente 1.500 kg.


Acto seguido nos concentramos todos en una recula que fue la que mejores resultados ofreció de todo la jornada, que hasta ese momento había estado un poco floja. Alex y Alfonso, que no llevaban ninguno, clavaron 3 y 2 respectivamente de también aproximadamente 1.500 kg.


Javi y su compañero Eugenio sacaron otro cada uno rondando el mismo peso y Pepe amplio su cupo hasta los 6 lucios.


Ya en el último tramo de la tarde, fue Pepe el que capturó el pez más grande del día. Un lucio de 3.400 kg que tras las fotos correspondientes fue devuelto al agua.


Finalmente todos seguimos pescando durante un rato más sin obtener ninguna captura.

La anécdota del día la puse yo (Alejandro), que con tan solo una picada no fui capaz de conseguir ninguna captura y así "comerme" un bolo impresionante. La conclusión final es que fue un día pensado para la captura de basses y fueron los lucios los predominantes de la jornada.

Alejandro y Alfonso

Vídeo de la jornada:

video

domingo, 11 de marzo de 2012

Jornada 5: Embalse de García De Sola 10-03-2012

Lugar: García De Sola

Fecha: 10 de Marzo del 2012

Miembros: Alex y Pepe

Descripción:

Esta vez fuimos Pepe y yo quienes decidimos poner rumbo al García De Sola para ver si los basses se iban activando.

Las 4:45 fue nuestra hora de partida, y tras parar a tomarnos ese café que nos despejara un poco del sueño inicial, llegamos aproximadamente a las 8. El coche marcaba 6 grados. Las pequeñas rachas de frío viento hacían que no sintiéramos las manos pero a medida que entraba la mañana iba quedándose el día tal y como nosotros esperábamos.

Comenzamos yendo cada uno a por una especie. Pepe se propuso ir a black bass y yo a lucio. Fue al segundo lance cuando Pepe clavó algo, pero seguidamente se desclavó sin llegar a ser visto. A mí de momento nada. Más tarde el teléfono de Pepe sonó, y hablando por él tuvo otra picada que consiguió clavar con una mano y con la otra el teléfono en la oreja. Como era de esperar, sin poder pelear con el pez, éste se fue con las merecidas maldiciones que dijo Pepe tras colgar el teléfono.

Pasaron unas horas y llegó el primer pez, un lucio. Le entró a Pepe, si, a Pepe, que estaba tentando al bass, con los señuelos propios de la especie. Lucio pequeño, de unos 600–700 g que no llegamos ni a pesar. Ahí fue cuando decidí ponerme con señuelos de bass, a ver si había suerte. Pero no. Estuvimos un rato largo sin nada y volví a ponerme con señuelos de lucio. Mi objetivo ese día, hacerme una foto con un esox.

Ya estábamos llegando al tope de la orilla por la que no podríamos avanzar más cuando llamo a Pepe, y le digo que he visto un bass salir disparado hacia la izquierda. En ese preciso instante mi línea se tensa, cachetazo y caña doblada. Empieza la pelea con lo que parecía un buen pez. No sabíamos que era hasta que asomó…


Un precioso black bass de 2.250 kg que Pepe definió con estas palabras: “Alex, vaya tarugo tío”.


Lo probable es que entrara a mi señuelo porque éste le molestó, no por hambre. Sin lugar a dudas ese fue el mejor momento del día, pero nosotros queríamos más. Yo me quedé muy satisfecho pero seguí buscando lucios. Pepe, por su parte, no dejó de tentar a los basses. Volvimos de camino al coche pescando de nuevo toda la orilla y tras un tiempo oigo el freno de Pepe. Traía algo, y por sus palabras y como peleaba el pez… era un lucio. Su peso, 1.500 kg.


Como siempre, la mejor filosofía es volver a pescarlo el próximo día.


A partir de ese momento, fue un no parar de picadas a Pepe. Todos lucios y todas ellas a señuelos de bass. De hecho, por lo menos 3 de ellos se llevaron el piercing ya que con sus dientes lograban deshacerse del hilo de Pepe. Se encontraban orillados y en aguas de no más de 1 metro de profundidad.

Ya llegamos a la zona donde dejamos el coche, pero decidimos pegarle un poco antes de irnos. El resultado fue otro lucio para Pepe, que no llegamos a pesar, pero que rondaría también los 1.500 kg.


Yo conseguí ver como me seguían, más o menos del mismo tamaño que los que sacó Pepe, pero me quedé sin esa buscada foto.

Sin duda, el momento del día lo protagonizó ese tarugo de bass, el cual fue mi récord personal, pero no hay que dejar atrás la cantidad de picadas que tuvo Pepe, todas ellas de lucios, y sus tres hermosas piezas, lo que nos hizo deducir que ese día el rey del embalse fue el lucio. Lo más curioso fue que Pepe yendo a bass sacó lucios y yo yendo a lucios saqué un bass, lo que hace aún más sorprendente la pesca.

Alex

lunes, 5 de marzo de 2012

Jornada 4: Embalse de Buendía y Embalse de García De Sola 03-03-2012

Lugar: Buendía y García De Sola

Fecha: 3 de Marzo del 2012

Miembros: Alex y Pepe (Buendía), Javi (García De Sola)

Descripción (Buendía):

Bueno chavales, por fin hemos ido a por lucios en un día bueno de temperatura, sin aire pero que para pescar desde orilla no era tan bueno ya que el agua estaba totalmente cristalina y eramos muy visibles para los peces.

Mucha gente, mucho andar pateando orilla y ninguna picada practicamente en toda la mañana excepto una, a mí, la cual era un lucio pequeño de aproximadamente 800 g que se desclavó viéndose el reflejo en el agua mientras peleaba con él.

Destrozados de andar y con los pies y las piernas doloridas, decidimos tomar unas viandas y unos traguitos de agua.

Una vez recuperadas las fuerzas, pensamos en cambiar de zona y viendo que no se encontraban orillados ni apostados aún por las reculas decidimos probar en zonas más profundas y más adentradas del embalse.

Y por fin conseguimos las esperadas picadas. El primero en salir fue por parte de Alex y su peso rondaría en torno a 1.500 kg. Efectivamente entró en torno a 10-12 metros de profundidad y bastante lejos. Fue un pez bastante nervioso pues incluso llegó a clavar los dientes en la mano de Alex al no parar de moverse.


A Alex le partió la línea otro apunto de sacarlo ya que le vimos el lomo. Ya finalmente, y tras perder medio arsenal de señuelos en las afiladas rocas, salió el lucio que me quitó el bolo y que tanto costó durante todo el día, con un peso de 2.100 kg.


También se me desclavó otro sin ni siquiera llegar a verlo pero por su fuerza más o menos tendría el mismo peso que el anterior.

Y con esto decidimos poner fin a la jornada. Tras un día duro en la que acabamos destrozados de tanto andar, enfundamos la caña y nos fuimos para casa con una sensación rara, ya que con toda la gente que había, no vimos sacar ningún pez habiendo gente también con pez vivo.

Llegamos a la conclusión de que fue un día malo y difícil para el lucio.

Pepe

Descripción (García De Sola):

Llegamos a las 9 de la mañana al embalse, elegimos una zona que parecía en principio buena. Llegando a dicha zona la niebla era espesa, pero una vez allí estaba despejado. Alguna racha de viento ocasional y un sol radiante.

Prácticamente toda la mañana sin picadas, hasta aproximadamente las 2 que sonó la flauta. Después de probar varios señuelos, se consiguió clavar uno cuyo peso rondaría los 4 kg, pero en la lucha, tras enseñarnos su lomo en la orilla, se desclavó sin dejarnos verificar el peso. ¡Vamos que se nos escapó!

Más tarde, decidimos cambiar de zona con el mismo señuelo que nos dio resultado. Nada más llegar tuvimos dos capturas de 3 kg aproximadamente tanto mi compañero como yo, los cuales fueron devueltos al agua.


Con esto, creíamos que la tarde prometería pero se quedó en una falsa esperanza. El agua estaba muy muy clarita, lo que hacia que viéramos seguirnos al señuelo algunos lucios emparejados pero sin intención de picar.

Por último, me hice un buen bocadillo de mortadela y finalmente regresamos a nuestras humildes moradas.

La conclusión es que aunque el tiempo acompañaba, los peces estaban muy duros, lo que demuestra que lo mejor está por llegar.

Javi