martes, 10 de abril de 2012

Jornada 9: Embalse de García De Sola 07-04-2012

Lugar: García De Sola

Fecha: 07 de Abril del 2012

Miembros: Alejandro, Javi, Juanmi y Pepe

Descripción:

Durante el viaje de ida al pantano, nos dimos cuenta de que el día no iba a ser fácil ya que el tiempo y la luna no iban de nuestra parte, y pronto nos dimos cuenta de que el transcurso de la jornada sería bastante diferente al de la jornada anterior.

Ya desde por la mañana el viento hizo acto de presencia, y por desgracia para nosotros, no iba a parar hasta casi la finalización de la jornada.

Poco a poco fuimos recorriendo la orilla, y las picadas brillaban por su ausencia. Las esperanzas que llevábamos se iban disipando a medida que avanzaban las horas hasta que, tras quedarse rezagado, Pepe logró clavar un bonito lucio.


Esto despertó de nuevo nuestras esperanzas y tras un lance lejano que yo mismo realicé, un black bass nos mostró su enorme boca, no una ni dos, sino tres veces antes de conseguir sacarlo del agua. El peso del mismo fue 1.650 kg.


Poco tiempo después fue de nuevo Pepe quien mostraba orgulloso en la orilla otra captura, y en este caso se trataba de otro black bass de unos 1.400 kg. Al comentarnos como había sido la picada del pez Pepe nos dijo que fue una picada lejana, lo cual nos hizo cambiar la mentalidad y optar por realizar lances mucho más profundos.


De nuevo otra caña se arqueó fruto de la respuesta de un pez. En este caso era Alejandro el que disfrutaba de una bonita batalla con un lucio. Tras un par de minutos, el pez pareció rendirse sobre la superficie del agua y poco a poco fue conducido hasta las manos de Alejandro. Este ejemplar alcanzó los 1.770 kg.


Hasta ese momento Javi y Eugenio seguían sin tener ninguna picada, incluso Eugenio empezó a plantearse la opción de que su mujer y su madre le hubiesen gafado. Sólo uno de ellos lograría quitarse el bolo, y no solo eso, sino que sería el miembro del grupo que realizase un mayor número de capturas.

Más tarde, se dividió el grupo en dos, quedándose más rezagados Pepe y Javi mientras que Alejandro, Eugenio y yo decidimos avanzar. El punto de reunión fue el coche, y hasta allí nos dirigimos la cabeza del grupo sin noticias de los tan ansiados peces. Diez minutos más tarde llegaron Javi y Pepe y, cuál sería nuestra sorpresa, al comentarnos Javi una nueva captura de un ejemplar de black bass. En este caso no fue pesado pero como se puede observar en la foto, rondaría el kilogramo.


Tras realizar la parada en el coche para comer, proseguimos la marcha en una nueva dirección. Tras más de una hora andando, el comportamiento de los peces seguía siendo muy parecido, sin presentar mucha actividad pero el viento por su parte nos dejó disfrutar un poco más de la pesca.

Por ello, y debido a los síntomas de cansancio que presentábamos, decidimos volver al coche para poner fin a la jornada. Sin embargo, esta vuelta al coche iba a ser muy beneficiosa para Javi. Así, una nueva picada le hizo capturar un bonito, aunque no muy pesado (970 g), ejemplar de lucio. El resto del grupo seguía igual, con algún que otro enganchón de nuestros señuelos.


Media hora más tarde, fue Javi otra vez quien hizo saltar a un bonito ejemplar de black bass. Este hecho recompensaba la gran insistencia de Javi durante la jornada. El pez alcanzó los 680 g. Mientras yo realizaba el pesaje de este pez, Javi se dio prisa en meterse de nuevo en el agua ya que otro black bass había perseguido al que había sido capturado. Sin embargo, tal fue la prisa que se dio que no pudo evitar dar un paso en falso e introducirse más de lo debido en el agua, haciendo que ésta se introdujese en su vadeador. Un par de carcajadas (incluidas las mías) se dejaron oír por la orilla, aunque éstas no pudieron ocultar la gran jornada que había realizado Javi. Finalmente, llegamos al coche en el cual pudimos discutir sobre el desarrollo de la jornada.


En resumen, una jornada adversa debido a las bajas temperaturas, al elevado viento y por qué no, a la gran luna que se observó durante el viaje de ida, que sin embargo dejó ver algún que otro gran ejemplar. Sin duda, la mala noticia de la jornada fue el gafe de Eugenio, quien tendrá que esperar a una nueva jornada para vengarse de nuestros tan queridos rivales.

Juanmi

sábado, 31 de marzo de 2012

Jornada 8: Embalse de García De Sola 31-03-2012

Lugar: García De Sola

Fecha: 31 de Marzo del 2012

Miembros: Alejandro, Alex, Javi, Jose y Juanmi

Descripción:


¿Estarían los basses anidando ya por las orillas? Esa fue nuestra pregunta durante toda la semana antes de dirigirnos de nuevo al García De Sola para comprobarlo.

No había amanecido el día cuando aparcamos el coche y empezamos a preparar las cañas para comenzar la marcha. Con todo montado, fuimos Eugenio (compañero nuestro), Jose y yo quienes empezaron probando suerte. Al no haber amanecido todavía del todo no podíamos ver si los peces se encontraban por las orillas.

Segundo lance y Jose clava un bass, bastante grande al parecer pero que en medio de la lucha se desclava y vuelve a su hogar. No empezaba mal el día…

Seguidamente Eugenio fue el que al lanzar prácticamente a la orilla de enfrente en una recula clavó otro pez, pero sin llegar a verlo se le escapó.

Pasados unos minutos descendieron el resto del grupo: Alejandro, Javi, Juanmi, Paco (tío de Javi), Miriam y Sandra (hijas de Paco).

Fue seguir avanzando y vimos el primer pez de la mañana fuera del agua. En este caso un lucio de 1.020 kg sacado por Paco.

En este punto Jose se quedó rezagado, avanzando y pescando más lentamente la zona, en parte por un dolor en la espalda que le impedía seguir el ritmo y Paco se quedó fijo en un sitio del principio. Los demás seguimos avanzando y tras llegar a una recula bastante buena Sandra sacó un luciete de 1.180 kg que su esfuerzo le costó.

Proseguimos con los lances en esa recula ya que parecía que iba a dar buenos resultados aunque no fuera de los esperados basses. Efectivamente los dio. Eugenio logró dos capturas, ambas de lucio, uno de 760 g y otro un poquito más grande, 1.120 kg.

De momento no eran los miembros de LucioBass los encargados de sacar peces, y si nuestros compañeros, pero poco después siguiendo orilla adelante fue Javi el que abrió la lata con un preciado bass de 680 g. Costó trabajo su localización, pero ya dimos con ellos.



Apenas 10 metros fue lo que seguimos avanzando cuando Javi volvió a demostrar que los basses también tenían hambre. Esta vez logró una captura mayor, 940 g.



Después de estas dos capturas, todos dudábamos de qué tentar, si los basses o los lucios. Yo decidí ir alternando, al igual que la mayoría del grupo. Fui yo el que sacó el siguiente pez. Un bass de 350 g que a simple vista parecía ser más pesado.



En este momento parecía que los basses iban activándose más que los lucios, aunque la temperatura del agua no era muy elevada con este tiempo tan nublado que nos acompañó hasta bastante avanzada la jornada. Teníamos la incertidumbre de cómo le iría a Jose y a Paco… Más tarde lo sabríamos.

Antes de llegar al final de la zona Eugenio avistó un black bass en una recula poco profunda (no más de 2 metros de profundidad) y fue Juanmi el que le engañó. ¿Su peso? 960 g. Evidentemente fue devuelto al agua tras su respectiva foto.



Ya en el final fue Miriam quien sacó un bonito bass de 1 kg de peso. ¡Que cara de alegría tenia!



De vuelta, se siguieron sacando peces. Juanmi y Eugenio fueron los afortunados con dos basses de 820 g y 680 g.



No fueron solo ellos porque antes de encontrarnos con Paco en el coche (el cual no había sacado nada nuevo), Alejandro consiguió quitarse el bolo también, pero en este caso con un lucio de 1.040 kg.



Tiempo muerto, descanso y una buena comida antes de empezar la recta final de la jornada. El tiempo desde el mediodía fue muy soleado y sin aire. De Jose aún no teníamos noticias, ¿Qué resultados estaría teniendo?

Ya con el estomago lleno, nos dividimos. Todos menos Jose y Paco decidimos ir para la orilla izquierda del coche pero Eugenio, Javi y sus primas se fueron por una de ellas y Alejandro, Juanmi y yo por la de enfrente. A grandes rasgos, la orilla pateada por Javi y compañía parecía ser de basses mientras que la pateada por mi grupo era de lucios ya que avistamos muchos de ellos por la orilla, de dos en dos, de cuatro en cuatro...

Pero para sorpresa nuestra Juanmi demostró que también había basses entre las afiladas rocas. Dos buenos bichos (los más grandes del día) de 1.260 kg y 1.220 kg.



Nada más por nuestra parte, quitando la cantidad de lucios que avistamos.

Por la otra orilla nada de sorpresas. Se vieron basses, y eso fue lo que sacaron, tanto Eugenio como Javi, 6 entre los dos que no pudieron pesar ya que el pesador lo llevábamos nosotros, pero que estarían entre los 600 g y 1 kg de peso.



Ya reagrupados todos al final en el coche nos encontramos con Jose, cuyo resultado fue un trabajado lucio de aproximadamente 2 kg.

En definitiva, una jornada completita, ya que nadie se fue sin pescar nada, pero que, debido a la temperatura del agua y al tiempo, los basses no estaban como esperábamos. ¿Estarán anidando por las orillas la próxima vez? Tendremos que averiguarlo…

Alex

martes, 27 de marzo de 2012

Jornada 7: Río Tajo 24-03-2012

Lugar: Río Tajo

Fecha: 24 de Marzo del 2012

Miembros: Alejandro, Alex, Juanmi y Pepe

Descripción:

8 de la mañana. A la vista una larga cuesta. Así comenzaba una jornada de pesca que se presentaba intrigante, en busca de las preciadas luciopercas. Una vez descendida la tan temible cuesta, dirigiéndonos a la zona en la cual solíamos empezar, Pepe avistó una zona que le parecía muy adecuada para empezar la mañana. Sin embargo, decidimos continuar la marcha (¡¡¡ maldito momento !!!) y esta decisión marcó el desarrollo de toda la jornada…

Una vez dispuestos a lo largo de la orilla, todos repetíamos el mismo proceso: lanza y recoge. Aunque la mayoría de las veces, sobre todo para Alejandro y para mí, este proceso se alargaba más de lo deseado: lanza, recoge, engancha, pierde y monta.

En estas condiciones nos encontrábamos cuando la caña de Pepe comenzó a arquearse. Acto seguido un “bocagrande” se dejó ver por la superficie. 1.250 kg. de pez. Empezaba bien el día, al menos para Pepe.


Esta captura subió el ánimo del resto de grupo, pero de momento siempre se acababa con el mismo resultado: lanza y recoge (engancha, pierde y monta).

Viendo que las ansiadas percas seguían sin aparecer decidimos avanzar andando un poco más. Menos enganches, eso sí, pero los peces seguían sin aparecer. De nuevo la caña de Pepe se arqueó. El resto del grupo con mirada atenta preguntándonos para nosotros mismos “¿Cómo lo hará?”. El resultado fue una bonita lucioperca de 1.160 kg.


Sin desistir, proseguíamos con la pescata sin obtener más resultados. Otro pescador se acercó a nuestro sitio y mientras realizaba algunos lances nos comentó que había una zona en la que otros pescadores se estaban hinchando a sacar luciopercas. En ese momento Pepe dirigió una mirada acusadora al resto del grupo. Efectivamente. Era la zona que Pepe nos comentó al iniciar el día.

Hacia allí nos dirigimos. Una vez instalados, se vieron sacar varias luciopercas a nuestro alrededor. Nosotros, de momento, nada. La zona tenía muy buena pinta y Alex demostró que Pepe no se había equivocado al elegir esa zona. Hilo tensándose poco a poco, cara de asombro de Alex y… un buen cachetazo con el que consiguió su primera pieza del día. Una pieza de 1.600 kg.


En esa zona se pasó el resto del día. Los enganchones en rocas prosiguieron e incluso alguna que otra vez consiguieron sacar de sus casillas hasta al mismo Pepe, quién volvió a sacar una lucia poco después que Alex. Su peso rondaría los 1.500 kg.


Más tarde… de nuevo Pepe, ¿quién sino?, clavó algo. Por la manera de tirar sabíamos que se trataba de una lucioperca, pero, ¿sería de las grandes?. Sin apenas resistencia se iba despejando la duda. A nuestro parecer, sería del tamaño de las anteriores. Sin embargo, a medida que se aproximaba a la orilla, el carrete de Pepe comenzó a sonar. Efectivamente, el animal oponía resistencia y como prueba de ello no dejaba de salir hilo de la bobina de Pepe. Tras una intensa lucha, la perca cedió. Al verla ya sí que quedó nuestra duda despejada. 3.820 kg. pesada y al agua. Incluso a Alejandro, que se encontraba un poco más alejado del resto, se le salían los ojos de las órbitas.


Deseosos de capturar un ejemplar parecido, proseguimos con nuestros lances. El día seguía igual para Alejandro y para mí. Ambos no dejábamos de cebar con señuelos, para que luego fuesen otros los que recibiesen la recompensa… Y de nuevo Pepe. Otra nueva lucioperca, en este caso del estilo de las primeras, 1.250 kg.


Poco a poco nos dábamos cuenta de que la jornada se iba agotando, y Alejandro y yo, a pesar de haber visto unos buenos ejemplares, seguíamos ansiosos de notar al menos una picada.

Finalmente, cuando la jornada estaba a punto de concluir, una caña reflejaba el movimiento de un nuevo pez al otro lado de la línea. ¿Alejandro? ¿Yo? No. Nuestro destino estaba ya escrito. Fue Alex quien a menos de dos metros de la orilla notó la picada. En este caso el ejemplar rondaba los 1.500 kg.


Buenos dientes presentaba.


Tras esa captura decidimos poner rumbo al coche para poner fin a una jornada dispar. A la vista, una larga y escarpada cuesta...

En resumen, a pesar de los bolos que nos marcamos tanto Alejandro como yo y de las numerosas pérdidas de señuelos, resultó una jornada satisfactoria en la que se pudo ver un bonito ejemplar de bass así como el nuevo récord del club de lucioperca.

Juanmi